Chocoterapia y las peluquerías

Estilos

Nuevos estilos, nuevo vocabulario

Puede parecer que soy mayor, que lo soy pero ¡vaya lo que ha cambiado el tema de la peluquería!.

Cuando era niño y de esto puedo decir con absoluta propiedad que fue en el siglo pasado, e ibas a cortarte el pelo solo existían dos conceptos fundamentales, cortar y peinar, básicamente esa era la estructura laboral en las peluquerías/barberías de mis tiempos de crío. Evidentemente yo no me afeitaba por entonces pero no se escuchaban otras cosas que las tijeras cortando y el fondo de radio nacional de España con el famoso y cansino anuncio del whisy Dyc que con su melodía nos invitaba a mirar por todos los lados porque entre otras cosas la letra de la musiquilla decía: “mire, mire, mire por aquí, mire, mire, mire por allí, en todas partes se saborea, se españolea con whisky Dyc, Dyc, Dyc, Dyc, Dyc.” Tócate las narices con eso de “españolea” pero en fin, yo nací en tiempos en los que los toros, el flamenco, el crucifijo, la misa y el macho ibérico aún eran la moda por lo que el anuncio en aquel tiempo no desentonaba en absoluto.

Hoy esto de cortarse el pelo es otra cosa, las peluquerías ya no son de machos, afortunadamente, ahora son “unisex”, término que si Franco levantara la cabeza le mandaría de nuevo al otro barrio solo del susto tanto por el anglicismo como por mencionar la expresión “sex”, tan próxima al pecado.

Hoy un tío como yo va a la peluquería y se sienta al lado de una señora de 60 años como de una chica de 30, una se tiñe, la otra se da mechas, mientras tanto se habla de trabajo, estilos de peinado, cotilleos de una vecina asidua al local que la última vez se hico un tratamiento purificante capilar y no sé cuantas “molonerías”, en fin, que aquellas conversaciones de fútbol y de tías buenas que yo escuchaba de niño pasaron a la historia en los nuevos centros estéticos unisex.

Cuando era niño el peluquero, con su bigote al más puro estilo José Luis López Vázquez, que en paz descanse, parecía cortármelo  como siguiendo los bordes de un orinal puesto en la cabeza, rebajas un poquito de aquí, otro de allí y listo, tan guapo y tan cabezón, esto último era el comentario de mi hermano que siempre tenía esas cariñosas palabras cuando llegaba a casa después de mi particular tragedia capilar.

Ahora me lo paso pipa escuchando a las señoras y a las chicas, me divierto viendo la cara asustada y de gesto contraído de los maridos que toda su vida fueron a peluquerías como las de mi infancia y ahora con más de sesenta años entran a un local super guay, con música de Pereza, Jarabe de Palo y similares, con chicas jóvenes de muy buen ver y con un nuevo lenguaje aún que aprender porque yo que ando un poco distraído como me diría el bueno de Juan Calleja, llevaba tiempo sin estar al tanto de los nuevos modernismos que hay en las peluquerías, ahora existe una jerga, un lenguaje nuevo del que todavía no me he puesto al día pero del que ya, irremisiblemente, no me queda más remedio que aprender.

Unisex

Unisex

El tema ya no se limita a cortar y peinar, hablar de mechas, tintes y extensiones ya son cosas anacrónicas a pesar de que se sigan usando con asiduidad, no, ahora se habla de términos que solo de verlos te invitan a llegar a casa y mirar en Internet a ver qué quieren decir como son “Efecto Botox”, ya me diréis si estirando el pelo se estira la piel y desaparecen las arrugas, que digo yo que será eso porque sino no lo entiendo. Pero si queremos rizar el rizo y nunca mejor dicho en términos de pelo otro concepto es la “Chocoterapia”, este concepto ya me ha ‘matao’, el chocolate como elemento diferenciador de nuestro pelo, ‘o sea’…

Ya me veo leyendo un post sobre el uso del chocolate a lo largo de la historia pero que me hablen del chocolate para el pelo eso ya me deja descolocado por completo. ¿En qué consiste? Ni puta idea pero miraré por este medio a ver qué me encuentro, como comprenderéis no voy a dar toda la información ahora porque entre otras cosas yo escribo por impulsos y de un tirón y si me paro a averiguar sobre el asunto se me pasa el arrebato del post.

¿Más conceptos?, por ejemplo “tratamiento purificante”, “tratamiento con Coco” y otro que ahora no recuerdo pero que comenzaba con la expresión “Dermo…yo que sé”.

Esto es otro mundo y yo sin enterarme, me había quedado en el tema de las mechas y ahora resulta que eso de las mechas es un concepto viejo, que hay mucho más.

En fin, que esto de cortarse el pelo ya no es una cuestión de rebajar el largo del cabello, ahora hay conceptos nuevos, productos que vienen de los famosos departamentos en las empresas llamados I+D+I y sobre todo que hombres y mujeres, jóvenes y mayores compartimos ya un mismo vocabulario, nuevo y super mega chachi que se hace necesario si uno quiere que le corten el pelo y no se lo tomen, aspecto que solo por el palabrerío pudiera ocurrir. La próxima vez que vaya estoy por cortarme el pelo pero antes pediré un tratamiento de ‘Chocoterapia’ a ver si así estoy más dulce, más rico y alguna de un lametazo se empalaga conmigo.

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