Escáneres corporales, la seguridad y la intimidad

Tras la polémica sobre los escáneres corporales suscitada tras el nuevo intento de atentado contra un avión americano, me puse a investigar un poco para intentar hablar sobre el tema con algo más de criterio.

A nadie le gusta que le vean en pelotas, sobre todo si no te pagan por ello y en este caso seguro que ni un euro, pero creo que es más desagradable que te “palpen” el cuerpo para ver si llevas algo entre las piernas más allá de lo que Dios nos dio a cada uno.

Que hace falta incrementar la seguridad creo que es algo incuestionable, que los escáneres son un método muy avanzado para luchar contra los fundamentalistas de todo tipo, también es un hecho que genera pocas dudas.

Pero ¿en qué consiste un escáner?, ¿supone algún riesgo para la persona?

Fundamentalmente hay dos métodos, uno basado en la tecnología de rayos X y otro en lo que se viene a denominar “ondas milimétricas”.

El principio de funcionamiento para ambos métodos es el mismo, los dos emiten ondas electromagnéticas hacia el cuerpo que luego son captadas por el aparato receptor que refleja una imagen. La diferencia estriba en que los rayos X emplean un tipo de ondas que en elevadas dosis son perjudiciales para el cuerpo mientras que las ondas milimétricas no causan ningún tipo de daño.

La última vez que me escanearon

Cuando te escanean te colocas en un lugar privado preparado para la ocasión, das una vuelta frente a la máquina y según las nuevas tecnologías esta queda ciega (sin imagen) si no detecta ningún cuerpo extraño y solo se ilumina si se detecta algún objeto apareciendo  el contorno del cuerpo con la zona en cuestión señalada en rojo.

Estos aparatos reconocen cualquier cosa, ya sea un móvil o unos polvos extraños escondidos en los calzoncillos.

Por lo que parece que no se vería  NINGÚN CUERPO DESNUDO y tampoco el interior de nuestro cuerpo. Todo será que a los terroristas les dé por meterse las bombas en el culo.

Me acuerdo de la película de 1990, “Desafío total” con Arnold Schwarzenegger, en la cual se ve un escáner donde no se ve el cuerpo desnudo, no, se ve el esqueleto y, por supuesto, cualquier objeto extraño. No cabe duda que el cine se anticipa al futuro.

Imagen de la película "Desafío total" - 1990

Resumiendo, el método es rápido, si no hay nada extraño no tienen por qué cachearte, no te ven en pelotas y la intimidad queda a buen recaudo. ¿Por qué entonces tanta polémica?, se trata que los gobiernas elijan el sistema discreto y garante de la intimidad del pasajero, en fin, yo, que debo ser muy cerrado aún no lo entiendo.

Tampoco entiendo porqué solo en los aeropuertos, ¿qué pasa con los trenes, con los autobuses de línea?, ¿qué ocurre con el personal que trabaja en esos lugares y tiene acceso a lugares donde pueden esconderse explosivos? O dicho de otra forma, ¿por qué siempre pagan los mismos, los usuarios? No estaría mal que alguien con sentido común supervisara esto y que se aprobará un código deontológico claro y muy duro para aquellos que intenten utilizar los sistemas de manera fraudulenta.

Seguridad, sí gracias. Protección a la intimidad, también gracias.

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