Mano a mano – Julio Sosa

Me gusta el tango, me gusta escucharlo y no puedo evitar intentar imitarlo cuando me ducho (el “only you” en la ducha quedó para la historia) y reconozco que no siempre lo entiendo, estos argentinos se han empeñado en tener un lenguaje propio que si no eres de allí y además, de pura cepa, porteño hasta las cejas, se hace difícil de entender.

Julio Sosa

Hoy quiero poner en mis “domingos musicales” uno de los tangos que más me gustan, su letra es pura poesía en su lenguaje porteño y quien lo canta, Julio Sosa, para mi modesta opinión, el único que puede caminar cerca del  inolvidable Carlos Gardel.

No soy ningún experto en tango, solo sé que me gusta,  que muchos de ellos me enganchan por su música y por su letra pasional y tan llena de fuerza como la vida misma… ¡Vale!, ya no sigo, que me enrollo.

Esta canción es tan difícil de entender para los no argentinos que he creído oportuno “traducirla” y es que casi parece otra lengua distinta al castellano.

¿Viste?, aquí tenés un tango relindo, disfrutálo como solo vos sabés.


MANO A MANO (Julio Sosa)
Música: Carlos Gardel y José Razzano
Letra: Celedonio Esteban Flores

Rechiflao en mi tristeza, hoy te evoco y veo que has sido
en mi pobre vida paria sólo una buena mujer;
tu presencia de bacana puso calor en mi nido,
fuiste buena, consecuente, y yo sé que me has querido
como no quisiste a nadie, como no podrás querer.

Se dio el juego de remanye cuando vos, pobre percanta,
gambeteabas la pobreza en la casa de pensión;
hoy sos toda una bacana, la vida te ríe y canta,
los morlacos del otario los tirás a la marchanta
como juega el gato maula con el mísero ratón.

Hoy tenés el mate lleno de infelices ilusiones,
te engrupieron los otarios, las amigas, el gavión;
la milonga entre magnates con sus locas tentaciones,
donde triunfan y claudican milongueras pretensiones,
se te ha entrado muy adentro en el pobre corazón.

Nada debo agradecerte, mano a mano hemos quedado,
no me importa lo que has hecho, lo que hacés ni lo que harás;
los favores recibidos creo habértelos pagado,
y si alguna deuda chica sin querer se me ha olvidado,
en la cuenta del otario que tenés, se la cargás.

Mientras tanto que tus triunfos, pobres triunfos pasajeros,
sean una larga fila de riquezas y placer;
que el bacán que te acamala tenga pesos duraderos,
que te abrás de las paradas con cafishios milongueros,
y que digan los muchachos: “es una buena mujer”.

Y mañana, cuando seas descolado mueble viejo
y no tengas esperanzas en el pobre corazón,
si precisás una ayuda, si te hace falta un consejo,
acordate de este amigo que ha de jugarse el pellejo
p’ayudarte en lo que pueda, cuando llegue la ocasión.

Argentino/Castellano:

Rechiflao: Alterado, ofuscado, sublevado. Es reduplicación de “chiflao”, trastornado, enloquecido.

Paria: Por analogía con los desclasados de la India, persona de muy baja categoría social.

Bacana: Femenino de bacán: Mujer que vive entre el lujo y las comodidades.

Remanye: Manyar, del italiano mangiare, comer. Figuradamente, captar o percibir la calidad de una persona. “Remanye” es  reduplicación, al modo de “está remal”, “te re-quiero”.

Percanta: Mujer joven, particularmente la de condición humilde.

Morlacos: Billetes de banco, dinero. “Borlacos” es una grafía poco usada, más reciente.

Otario: Tonto. En este caso, el que paga todos los gastos.

A la marchanta: Una forma de repartir a un grupo de muchachos monedas o golosinas, arrojándoselas de a puñados. Por analogía, una forma de despilfarrar el dinero.

Maula: Cobarde; aquél que se aprovecha de su superioridad ante la víctima.

Mate: Cabeza. Por analogía con la calabaza (lagenaria vulgaris) en la que se toma mate.

Engrupieron: Engañaron, hicieron creer una mentira, un “grupo”. Es análogo a “grupí”, ofertante falso que hace subir el precio en los remates.

Gavión: Pretendiente, el que galantea a una mujer tratando de seducirla. Se escribe generalmente con “v”.

Milonga: Baile; lugar de baile. Por extensión, cierto tipo de música del género tango.

milongueras pretensiones: Aspiraciones de una milonguera de llevar una vida de lujos. “Milonga” y “milonguera” designan a la mujer de cabaret.

Bacán: Hombre adinerado que puede permitirse lujos y diversiones costosas.

Acamala: Complace sus caprichos, le compra regalos, la lleva a lugares lujosos.

que te abrás de las paradas: Que puedas dejar de pararte en las esquinas en busca de clientes.

Caficios: Proxenetas, hombres que seducen mujeres y las hacen prostituirse en su beneficio. Se escribe generalmente “cafisho” o “cafishio”.

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