José Tomás y la España Cañí

De profesión "torturador sangriento"

Desde que hace unos días el torero José Tomás fue cogido por un toro, los medios de comunicación españoles han abierto sus noticieros con la noticia hasta el punto también de ocupar las primeras páginas de los diarios escritos, televisivos y radiofónicos

Un torero que se expone libremente a ejercer una profesión, la de “matador” de toros es tratado casi como un héroe porque en el ejercicio libre de su profesión por la que cobra “millones” todos los años, ha sufrido una cornada que bien podría haberle costado la vida.

Ahora que en España el debate sobre la “barbaridad” de las corridas de toros gana terreno, ahora que en España es cada vez mayor el número de personas que quieren prohibir esta vergüenza nacional de tortura y de sangre, los medios continúan apoyando la fiesta y dando un trato heroico a un torturador de la vida animal que su único mérito, frente a los millones de parados o de trabajadores mal pagados, es ponerse delante de un toro y practicar sus “artes” torturadoras.

¿Un héroe?, ¿Un maestro?, es vergonzoso que en pleno siglo XXI la “España Cañí”, sí, la España rancia, casposa y anacrónica siga dominando los medios para dignificar el oficio de torturador de un señor que nunca hizo nada por los necesitados, que nunca trabajó para el bien común, que se ha hecho millonario matando animales y que su heroicidad nunca afectó a sus semejantes hasta el punto de hacer algo por los seres humanos. ¿Qué se puede esperar de un torturador?

No deseo la muerte de nadie pero ¡basta ya! de tanta desvergüenza, basta de tratar a los toreros como “maestros” o “héroes” ante una sociedad que lleva muchos años rechazando esta tradición cruel y sangrienta. ¿Por qué no se rinde homenaje al trabajador que mantiene a su familia con un sueldo escaso trabajando 12 horas diarias?. Si en España se trata como héroe a un torturador de animales entonces es que creemos que los españoles son analfabetos y subdesarrollados y nada más lejos de la realidad.

Mi repulsa a las corridas de toros y mi crítica más feroz a estos medios de comunicación paletos y viciados por intereses económicos y políticos que casi siempre caminan muy separados de la realidad social.

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