Cosas que importan (El Primero de Mayo)

Trabajadores de SOS por la conservación de sus empleos

No todo lo que tiene importancia recibe la relevancia que merece. Creo que las personas que luchamos por lo que creemos representamos a muchos más que se quedan quietos y que miran de reojo lo que hacemos. Quizás piensen que deberían estar ahí, es probable que se justifiquen pensando que no sirve para nada pero también puede ser que, después de una noche de fiesta, el sueño y el cansancio pesen más que el ánimo para ir a la calle y gritar por la conservación de nuestros puestos de trabajo. ¡Qué dura es la noche cervecera!

Dicen que en Madrid hay más de medio millón de parados, quizás en poco tiempo yo pueda estar engrosando esas filas y sin embargo poco más de 50.000 personas se manifestaron el 1 de Mayo en protesta por la desvergüenza empresarial y política que hay con respecto a este drama social.

No obstante cuando el sábado por la tarde llegué a casa, cansado, con los pies latiéndome de dolor y con el cuello algo quemado por el sol, lo que más me entristeció es que fuimos muy pocos los que gritamos, aún siendo muchísimos los humillados, porque estar en el paro es una humillación y una forma de exclusión. Nunca antes grité como este año lo he hecho, solo lo hice contra la guerra y no gritando no se consigue nada, gritando sé que al menos algo se oye y cuántos cambios se han conseguido juntando voluntades y aunando muchas voces.

Ellos, los de siempre, se estarán riendo de nosotros, saben que están consiguiendo que los trabajadores que aún conservan el empleo formen un enorme grupo de contratados “asustados”, y los demás, los demás no existen, son parados.

Una batalla más y con la sensación de una oportunidad perdida, espero que la guerra continúe.


1 de Mayo de 2010 y luchando por el trabajo

Los Trabajadores de SOS en el día del Trabajo (1 de mayo de 2010)

Discurso de Ignacio Fernández Toxo (CC.OO) el 1 de mayo de 2010

Anuncios