Las cosas del querer

 

Las cosas del querer

 

Te quiero pero no te amo…, y es que en las cosas del querer hay matices que son esenciales, que suponen la diferencia entre el amor y el cariño.

No basta con caminar juntos, no basta con despertar todos los días en la misma cama, no basta haber compartido una vida  porque cada día es un nuevo proyecto, porque el futuro se come el presente y entierra el pasado.

Quisiera amar pero no lo consigo, ahora solo siento cariño y no es suficiente. Si convivir es una manera de compartir, vivir juntos sin amar profundamente es una manera de renunciar al corazón.

Hay miles de razones que un día valieron su peso en oro para estar juntos, pesaban mucho más que todas aquellas cosas que nos distanciaban, porque había amor, amor profundo, de aquel que nos dejaba sin respiración ante la ausencia del otro. Ahora solo hay cariño, y está bien, pero no es suficiente.

Miles de vidas se han perdido en el mar del desencanto porque han elegido vivir sin amor, renunciar a la verdadera química de los sentimientos para conformarse con el cómodo e inexpresivo mundo del cariño.

No basta, no es suficiente, hay corazones que solo saben amar y si no hay amor, el corazón está parado, no siente inquietud, casi no respira y hace del sexo un mero acto de conformismo sin un ápice de emoción, y nos sentimos solos aun cuando unos brazos nos rodean. Y nos quedamos callados con un dolor agudo e intenso, porque cuando el dolor es por dentro es cuando más duele.

Y es que en las cosas del querer no basta con el cariño, solo vale el amor y es tan difícil conseguirlo.

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