Dolor

Solo veo sombras y mi corazón late descontrolado y nervioso. Estoy alterado, tengo lágrimas que no desbordan los ojos pero están ahí, como queriendo salir concentrándose para estallar cuando ya no pueda más.

Todo es oscuro, demasiado incierto. Mi padre se aleja de la realidad con pasos de gigante y todo se me escapa de las manos. Me siento sin fuerzas, hundido, totalmente hundido y sin embargo no tengo derecho ni siquiera a hundirme porque depende de mí, de mi ánimo, de mi fuerza, de mi vida.

Mire por donde mire solo encuentro sombras, oscuridad y soledad, ni siquiera puedo permitirme el lujo de sentir miedo, no puedo abandonarme a la desesperación, no puedo mirarme al ombligo para sentir pena. Tengo que mirar al frente aunque no vea camino, ni sepa a dónde voy ni por dónde piso.

Estoy agotado. Busco a mi estrella pero no está, no veo sus ojos, no me llega su luz, solo sombras y silencio. Condenado silencio, ¡maldito silencio!, ¡maldita la vida!

Todo me duele, el alma y el corazón, solo hay tortura, solo hay dolor y no me puedo quejar, no puedo, no debo.

Anuncios