Estoy indignado

Manifestación de Indignados

Estoy indignado, indignado porque la ciudadanía continúa hipnotizada por los de siempre, indignado porque siempre hay unos pocos que utilizando los medios de “desinformación” mienten en voz alta y sin pudor, consiguiendo que muchos den pábulo a sus mentiras.

Indignado porque los votantes de izquierdas castigan a la izquierda quedándose en casa en lugar de votar otras opciones, porque en lugar de estar en la Puerta del Sol indignados por esta democracia enferma y viciada, miran a otro lado como queriendo no ser vistos en su apatía.

Indignado porque los votantes de la derecha votan “contra” y no “por” ideas, indignado porque no percibo que la gente tenga la capacidad necesaria de indignarse,  y hay motivos, demasiados motivos para estar cabreado.

Estoy indignado porque quiero justicia, quiero democracia, quiero que la gente pueda dirigir su vida sin que unos pocos abusen de unos muchos y me indigna comprobar cómo esos muchos no somos capaces de imponernos a esos pocos tan organizados y poderosos.

Estoy indignado porque votamos a los corruptos, porque no castigamos en las urnas ni la mentira ni el abuso de poder, porque nos dejamos tratar como mercancía resignada y abandonada a su suerte. Estoy indignado porque elegimos caciques en lugar de personas, porque buscamos caudillos en lugar de ideas y de individuos que sepan llevarlas a buen puerto.

Estoy indignado porque seguimos enfrentados, porque basta muy poco para que en lugar de sumar nos pongamos unos frente a otros con ánimo frentista y bélico, porque vuelven a salir las Españas de clases, aquellas que se enfrentan sin ser capaces de buscar puntos de encuentro.

Estoy indignado porque no escuchamos a los sabios y damos más voz a patanes, mediocres, interesados, vendidos, que sin altura moral y ética mienten sin ningún pudor porque saben que es más fácil dar credibilidad a sus insultos que escuchar la cruda verdad sobre nuestra desidia e incultura. Porque buscamos culpables y no buscamos ser parte de la solución.

Estoy indignado porque después del 20 de mayo de 2011 nada ha cambiado, quizás porque aún es pronto, porque el movimiento de indignación acaba de nacer, porque yo correría más que lo que el mundo acostumbra, pero no puedo dejar de estar indignado porque las razones para estarlo son tan grandes, tan obvias, tan claras que me sorprende que aún dudemos.

Y porque estoy indignado me siento vivo, quizás por eso aún haya motivos para confiar que algún día se darán pequeños pasos que demuestren que la Democracia comienza a ser Real y no un simple voto teledirigido cada cuatro años.

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