Micromundos para el cambio del mundo

Navegamos en aguas algo más que revueltas, esto más bien parece un maremoto de proporciones bíblicas que se está llevando por delante a la mayor parte de la ciudadanía mundial. No olvidemos que esta mal llamada crisis, puesto que es más que nada UNA ESTAFA, afecta al mundo industrializado (Europa, Amércia del Norte, etc) como al menos desarrollado (África, Asia, etc).

La palabra “deuda” en estos años parece legitimar casi cualquier cosa, como dejar a la gente a la intemperie o muriéndose de hambre. Ahora más que nunca se puede entender lo que significa el “capitalismo salvaje”, dos palabras que por otra parte son casi sinónimas. Beneficio a toda costa, rentabilidad máxima a cualquier precio y pago de la deuda caiga quien caiga. Solo ese 10 ó 12% de la población mundial que maneja más del 80% de la riqueza del planeta es la que está saliendo beneficiada con esta estafa, ellos prestan y ellos imponen cuándo y cómo se les devuelve el dinero y si para esto tenemos que perder el trabajo, quedarnos sin hogar, sin escuela, sin educación, en definitiva, en pelotas de cualquier derecho social, se hace y ¡no se hable más!.

Los poderosos se dedican a especular con las materias primas dándole simplemente a un botón de “compra” o “vende” y matando literalmente a millones de personas de hambre en los países más pobres. Esto es en dos palabras el mundo en el que vivimos y la sociedad de países como España, aún está atontada, asustada y narcotizada pensando más en el fútbol, en Gran Hermano, en el último disco de una estrella del rock  y en las cañas del domingo con los amigos que en reivindicar y defender su derecho a una vida mejor. Porque eso es lo que desde los poderes liberales del PP se cuestiona, ahora nos dicen que no se trata de vivir mejor, se trata de sobrevivir para pagar a los ricos, para hacerles aún más ricos y si para eso tenemos que trabajar más horas, cobrar menos, pagar más impuestos, volver a pagar por protección sanitaria y reducir nuestro acceso a la educación, pues se hace y punto. Para los poderosos somos una casta de miserables que queremos aprovecharnos de su riqueza con el innoble fin de vivir felices.

¿No va siendo hora de rebelarse contra este destino? No podemos cambiar el mundo de un plumazo pero sí podemos hacer muchas cosas que suponen influir en nuestro pequeño micromundo, es decir, en todo aquello que nos rodea y es más próximo. Podemos concienciar a los más cercanos sobre la necesidad de luchar por la justicia social, podemos apoyar las movilizaciones de aquellos partidos, sindicatos y asociaciones que luchan por esta justicia e igualdad social, podemos contribuir con nuestro aliento, con nuestra audiencia y también con nuestro voto. No podemos quedarnos callados, es la hora del compromiso social por una sociedad mejor, una en la cual los derechos no sean llamados privilegios, una sociedad pensada para el disfrute de la gran mayoría y no de una minoría avariciosa, mezquina y en un grado muy elevado, criminal.

Participemos, movilicemos a nuestro entorno, asistamos a manifestaciones, escribamos en nuestro blog o en nuestra red social denunciando esta estafa, seamos activos en nuestro centro de trabajo, en nuestras reuniones con amigos, en la familia, defendamos el bien común, el medio ambiente, y la justicia social por encima del beneficio personal. Nadie es mejor que nadie por mucho que las huestes neoliberales del PP en España y sus medios de desinformación, así nos lo quieran hacer ver. No podremos cambiar el mundo pero sí afectar al nuestro. CAMBIA TU MICROMUNDO, el cambio de miles de micromundos provocarán el verdadero cambio social que construya un mundo más justo.

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