Todo el mundo miente, bueno, casi todo el mundo

Y no es que lo diga yo, es que solo basta con echar un vistazo un poco más allá de nuestras narices para darse cuenta, claro está que no todo el mundo tiene a bien mirar un poco más allá de lo que ven en la televisión y en los demás medios populares de información, pero la mentira y la desvergüenza no brillan precisamente por su ausencia.

Los políticos mienten que es una barbaridad, lo de Rajoy supera con creces todo lo que cualquier fenómeno de la imaginación hubiera podido desarrollar porque lo que afirma un día lo niega a las 24 horas, pero no es el único y esto no para. Había que verle celebrando los goles de la Roja mientras ardía el Levante español, claro que luego intentaría ir a las celebraciones si sus “líos” europeos se lo permitían, y aquí más de cinco millones de parados, más de 50.000 hectáreas quemadas y una política de recortes y empobrecimiento que es de vergüenza. Ahora Montoro, el otrora político beligerante contra la subida injusta del IVA que dictó Zapatero hace lo mismo, subir el IVA a pesar que su jefe dijo que eso era de malos políticos. ¡Todo es una continua desilusión!

Recuerdo que una de mis primeras desilusiones con el ser humano fue precisamente con mi padre, ¡pobre!, no es que quiera hablar mal de él pero el caso que esta es la verdad. Recuerdo perfectamente el momento, entraba por la salita, yo, un mico de poco más de 7 años, y veo a mi padre sentado plácidamente en su sillón, actividad que lleva repitiendo más de 50 años. Estaba fumando y le pregunté qué hacía, me respondió que nada, que solamente fumaba e inmediatamente me dijo “no fumes hijo, nunca fumes porque esto es muy malo”, seguidamente volvió a darle su chupadita al cigarrito y a otra cosa mariposa. Aclaro que a pesar del pésimo ejemplo no he fumado en toda mi vida  y por una sencilla razón, cuando lo probé me supo tan asqueroso que no hubo nadie en el mundo que me hiciera meterme humo ‘pal’ cuerpo.

La mentira, la corrupción, la deslealtad, en definitiva, la mierda de la raza humana ha sido y continúa siendo una constante en mi vida e imagino que en la de todos, aunque resulta curioso que todos nos quejamos de lo mismo por lo que si todos somos víctimas de la mentira y de la raza humana mentirosa, ¿quién miente?, ¿acaso todos somos la excepción dentro de la raza humana? está claro, el otro, siempre es el otro.

Tenía un montón de ejemplos en mi memoria para escribir pero, quizás en próximos escritos. Lo mismo alguien que lea esto puede pensar que lo que digo es mentira, ¿no?, el caso es que todavía saldrá algún iluminado que dirá que más vale una mentira que te haga feliz que una verdad que te haga llorar, ¡vaya mentira!, la propia del necio, del listo de turno que cree haber dicho algo genial. Siempre he esperado que la mentira terminara poniéndose en contra de quien la inventa pero, aún sigo esperando y ya se me está acabando la paciencia. Vine a este mundo y todo lo que me contaron era mentira, aquel mundo de virtud no existe, solo hay lo que hay y ¡joder con el mundo que nos ha tocado en suerte! Ya lo expresó clarito el impresentable de Rajoy: “haré lo que tenga que hacer aunque antes dijera que no lo haría”, ¡con un par!

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