Ciber activista

Imagen

Han pasado cuatro años desde que decidí abrir este Blog.  Escritor, lo que se dice escritor, debo serlo porque al menos, de cuando en cuando, escribo y publico en Internet, pero más que un título es algo así como una afición. Esta crisis que tan hondamente nos ataca me ha desviado de mi versión original. De ser un escritor del sentimiento he pasado a ser un escritor del pensamiento, de la reivindicación y de la angustia social. ¿Cómo callar con la que está cayendo? pues se calla y mucho, quizás por eso me altero y grito aún más al mundo para que luche activamente en busca de la justicia social y la felicidad. Siempre quise regresar a Ítaca y seguiré volviendo hasta que me muera.

Claro está que escribir para protestar no es lo mismo que protestar por escribir. En mi caso es un desahogo emocional, ni más ni menos. No me considero un activista de salón, ni tampoco un ciber activista, esto de darle al “enter” para protestar, en fin, me parece cómodo tirando a complaciente. Por eso no me veo como un activista de internet porque, aún reconociendo la valía que tiene la red para denunciar el aplastamiento de derechos de la clase neo-liberal que nos mal gobierna, siempre he entendido la revolución desde la calle o en el trabao, desde la actitud activa del ser humano que mediante la palabra y las actuaciones sociales lucha por cambiar la pasividad de una sociedad narcotizada y amordazada por el miedo. Desgraciadamente muchos se auto complacen enviando sus firmas de adhesión y solidaridad a través de plataformas que vaya usted a saber si son todo lo que parecen. Tanto Change.org pero luego no hay los cojones de salir a la calle y protestar, de levantar la voz por el currante que está siendo aplastado por un empresario, de salir y ponernos frente a la policía cuando desahucian a una familia y así un sin fin de acciones que si las hiciéramos juntos todos los que pensamos que deben hacerse, otro gallo nos cantaría, pero no, me temo que Rajoy y sus secuaces son los únicos gallos que nos cantan y nos seguirán cantando.

No me olvido de Wikileaks tan necesario y tan importante para hacer visible el continuo abuso de poder al que los seres humanos estamos sometidos, pero no basta.

Somos cobardes, cómodos, incultos social y políticamente, autocomplacientes, pasivos, desmemoriados. Somos vagos porque ni siquiera nos esforzamos por pensar, dejamos que piensen por nosotros, sino de qué iban a tener tantas audiencias estas televisiones miserables que tenemos, estas emisoras que solo buscan condicionar y dirigir el pensamiento de las masas para tenerlas adormecidas, atemorizadas y por lo tanto, dominadas.

Cuando no es una cosa es otra, es decir, cuando no es por miedo es por comodidad, cuando no es por comodidad es por miedo, y así nos va. Pero me jode y me cansa que los que vez tras vez estamos siendo aplastados por esa mano negra que mece la cuna, en lugar de revolvernos contra esa mano negra, nos damos de hostias entre nosotros mismos. ¡Anda que no nos molesta que la calle esté llena de basura! y nos ponemos a criticar a personas que están luchando por lo mismo que deberíamos estar luchando nosotros, por nuestro trabajo y por que este sea digno. ¿Acaso nos hemos molestado en entender la realidad de estos trabajadores?, en absoluto, no tenemos tiempo, tenemos que ver el pedazo de resumen del partido del Madrid y ver los goles de Cristiano. Pues sí, yo apoyo la huelga de basura de Madrid y poco está pasando para lo que debería estar ocurriendo en la calle. Solo nos quejamos porque nos fastidian nuestra comodidad.

Pero los trabajadores que protestan no son siempre unos héroes, a veces su protesta es el resultado de haber estado callados, dormidos o simplemente vendidos al poder. No puedo evitar solidarizarme con los trabajadores de Canal 9 de Valencia pero también no puedo dejar de maldecir los más de 20 años de silencio, complicidad y colaboración con un régimen que denigraba la filosofía de su profesión. Se vendieron por unas migajas a aquellos que ahora les dejan con la estocada de muerte y ahora, solo ahora, es cuando descubren la desvergüenza de sus silencios, complicidades y censuras que durante tantos años ofrecieron a sus conciudadanos valencianos. Es tarde pero al menos salen a la calle, ahora piden perdón a los ciudadanos por su connivencia con los poderes que nos aplastan y es ahora, solo cuando les han dado una patada en el culo, cuando se dejan de ciberactivismos y demás auto complacencias y salen a gritar que nos están robando. Han tenido que robarles todo para que salieran a gritar sin más caretas que su puño en alto, sus pancartas y sus gritos de desesperación. Aprendamos de una puta vez que si no nos movemos quizás cuando lo hagamos será porque ya no nos queda nada, será tarde y ¡ojo! los poderosos banqueros y políticos nos tienen en su punto de mira.

 

Anuncios